Presume regidor mexiquense fotografía con felinos en peligro de extinción

Marco Antonio Rodríguez

Toluca, México; 9 de septiembre de 2020. Mientras que algunos políticos emplean sus redes sociales para divulgar el trabajo realizado en su municipio o región delegada, algunos otros se sirven de ellas para compartir excentricidades o su modo de vida; tal es el caso del quinto regidor de San Mateo Atenco, Jair de Jesús Pichardo Zepeda, quien en Facebook se dejaba ver, por lo menos hasta hace unos días, abrazando a un cachorro de león y otro más de tigre de bengala.

De gobierno priista, San Mateo Atenco es un pequeño municipio que se localiza en la porción central del Estado de México y que de acuerdo con el último censo del INEGI posee una población de 72 mil 579 habitantes, cuya principal actividad económica es la confección y venta de calzado, pero es también uno de los más afectados en temporadas de lluvias, tanto así que cuentan con un Atlas de Riesgo para la prevención y auxilio en caso de desastre y no obstante ha dejado sin hogar a decenas de familias.

Elementos de Protección Civil han comentado en diversas ocasiones que el principal causante de las inundaciones en el municipio es la basura, misma que obsruye las alcantarillas e impide su desahogo. Cabe señalar que de acuerdo con su ficha técnica, el regidor Pichardo Zepeda es precisamente comisionado de limpia, recolección, traslado, tratamiento y disposición final de residuos sólidos además de encargado del área de electrificación y alumbrado público.

Tras la publicación de las fotografías antes señaladas, el funcionario recibió comentarios que cuestionaban la procedencia de dichos animales, más por tratarse de especies en peligro de extinción -como lo es el tigre de bengala- y que de acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) su posesión está prohibida. Además, el artículo 59 de la Ley General de Vida Silvestre refiere que “los ejemplares confinados de las especies probablemente extintas en el medio silvestre serán destinados exclusivamente al desarrollo de proyectos de conservación, restauración, actividades de repoblación y reintroducción, así como de investigación y educación ambiental autorizados por la Secretaría”. Otros artículos que hablan al respecto son el 85, 87 y 122 de esa misma ley.

A ello, el político respondió que los animales pertenecen a Recica, la “fundación y hogar para animales rescatados de cautiverio o que estaban en circos”, como describen en redes sociales. Sin embargo, tal fue el cuestionamiento que generó la difusión de las citadas fotografías que el regidor optó por eliminarlas –o modificar la privacidad de su perfil- dejando en su lugar únicamente aquellas en las que se hace acompañar de políticos priistas como César Camacho Quiroz o los primos Alfredo del Mazo Maza y Carolina Monroy Del Mazo.

Por gusto o no, éste no sería el primer caso en que un político aparezca involucrado con animales exóticos: en octubre de 2009 la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Puebla encontró muerto en el río Pantepec a un hipopótamo joven. El animal habría sido ultimado por Juan Alberto Gómez Batalla, hijo de la ex alcaldesa de Álamo, Blanca Batalla, quien un mes después del escándalo solicitó licencia por 90 días al Congreso local para poder atender las acusaciones que pesaban en su contra así como en contra de su hijo por el asesinato a tiros del hipopótamo pero también por la posesión de un zoológico privado en su rancho El Limar donde resguardaban a un jaguar, un pecarí y dos llamas peruanas. Más información en: https://bit.ly/2GF9bF3)

El priista Jorge Hank Rhon -hijo de Carlos Hank González-, empresario, expresidente de Tijuana y a quien se le ha vinculado con el homicidio del cardenal Juan de Jesús Posadas Ocampo, es otro más de la amplia lista. Él fue señalado, en una investigación de 1996 a cargo del periodista John Ross, por la introducción ilegal de Keiko, la ballena protagonista de la película Liberen a Willie.

Dicha información fue reproducida por Animal Político en 2011, quienes entonces complementaban que “el gusto por los animales […] fue porque su padre […] le construyó su propio zoológico en tierras comunales”. SIC (Ver: https://bit.ly/3jWgd6I) Ese mismo año trascendió que Hank Rhon poseía hasta 25 mil especies entre las que se encontraban tigres blancos, jirafas, leopardos, camellos y jaguares.

En febrero de 2015 la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) aseguró 101 (https://bit.ly/3m3iWND) animales a la Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre, denominada “Club de los Animalitos” (https://bit.ly/3hgV3ON), entre los que destacaban tigres de bengala, jaguares, leopardos, leones africanos, bisontes y antílopes propiedad del panista Sergio Gómez Oliver.

Tres meses después, en mayo, al entonces alcalde de Chalchicomula de Sesma, Juan Navarro, le fueron confiscados en Puebla ocho venados, cinco llamas, tres camellos, dos avestruces, dos leones, un tigre de bengala blanco y una cebra.

**Te recomendamos leer el recuento “10 episodios de crueldad animal a la mexicana; políticos y funcionarios, los protagonistas” de Sin Embargo: https://bit.ly/2R6PrMv

Toma chango tu banana: el chiste de los 92 mil 500 dólares

Cuenta el periodista Jesús López Segura que en 1993, tras la muerte del gorila icónico del Zoológico de Zacango y principal atractivo de dicho recinto, su director, Víctor Bernal, se acercó con el entonces gobernador mexiquense Ignacio Pichardo Pagaza para que le autorizase la compra de un nuevo ejemplar, pues sin él, el zoológico perdería visitantes.

El mandatario, solidario, aceptó la propuesta. Sabiendo que incurría en la ilegalidad pero que de todos modos poco importó, Víctor Bernal se reunió en Miami Florida con Jorge Picon, un supuesto contrabandista y vendedor de animales como el que requería.

Emocionado, Bernal regresó a Toluca a darle la buena nueva al entonces gobernador y a conseguir los 92 mil 500 dólares que costaría el animal. “Iba acompañado de Eduardo Berges, experto en compra de animales silvestres; María Eugenia Villada, empleada del Departamento de Finanzas del gobierno del Estado de México (quien incluso tuvo un aborto a consecuencia del caso); José Luis Alcérreca, importador de monos para la investigación biomédica, y Margarita Barrera, trabajadora del Zoológico de Zacango” relata el periodista.

Llegó e día: el aeropuerto de Opalocka sería el punto acordado para el intercambio. Ahí, Bernal contempló la jaula que se llevaría de vuelta tanto hasta conformarse con la compra: “está bien”, dijo entonces. De súbito, el gorila salió de la jaula y encañonó con una mano a su comprador a la altura del abdomen y con la otra se retiró la máscara que traía encima: “¡FBI, están detenidos!”.

Engañados, tanto el empresario como sus acompañantes debieron pagar una multa de entre 100 y 250 mil dólares para su liberación. De vuelta ya en Toluca, todos ellos fueron recibidos con el coro de una canción de La Sonora Santanera: “el orangután, y la orangutana”.

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