OPINIÓN: VOZ DE MUJER JOVEN

Covid 19: Más allá de las cifras de muerte

Por: Gabriela Amaro

Este año no ha sido como cualquier otro, ocurrieron un sinfín de acontecimientos que quedaran marcados en la historia para el resto de nuestros días.

En México la cuarentena por la pandemia de COVID 19 comenzó un viernes 13, un viernes de marzo que parece no tener fin, se inició con la suspensión de clases y actividades laborales por algunos días, sin saber que se convertiría en diez meses y que sigue contando.

Hasta hoy en nuestro país tenemos según la Secretaria de Salud más de 124,000 descensos por el virus y 1.4 millones de casos confirmados, esto aunado a un sinfín de enfermedades virales causadas por la época invernal.

Estamos pasando por una crisis sanitaria mundial, que a su vez, se deriva en económica, social y educativa; es decir los estragos que está dejando la pandemia no son solo en cuestión de salud, hay sectores con múltiples aristas que no se están volteando a ver y que quizás sean los más desprotegidos y por tanto afectados, no solo en el presente sino en 2021 con todos los cambios políticos, económicos y sociales que resentirá la población mundial.

Uno de ellos ha sido la falta de empleo que trajo consigo la cuarentena, más de un millón de desempleados registrados ante el Instituto Mexicano de Seguro Social (IMMS) según la Secretaria de Trabajo, millones de mexicanos y mexicanas se han quedado sin un ingreso fijo en sus hogares, así como ha aumentado el cierre de pequeñas y medianas empresas, creciendo más el número de personas sin un percepción salarial, las políticas públicas de nuestro país deberían de estar enfocadas a lograr disminuir esta brecha de desigualdad que sigue dejando a los más desprotegidos en la vulnerabilidad. No se ha visto una respuesta clara de ningún gobierno para hacer frente a esta situación, los programas en los que se da cierta cantidad monetaria a los desempleados no es suficiente, solo es paliativa, si esto sigue así se aproxima una crisis más fuerte en el tema económico, al cual se le suma que la inseguridad sigue creciendo todos los día en nuestro país.

Otro sector afectado ha sido la educación que se vio aún más reprimida de lo que estaba después de mandar al alumnado y maestros a clases virtuales, en un país donde solo 49.6 de la población cuenta con computador e internet en sus hogares, añadiendo que pedagógicamente se necesitan de las clases presenciales, participación activa en la interacción, sin un plan de acción para que todo el alumnado continuará con las clases, esto ha traído un gran número de deserción escolar para los niños y niñas de nuestro país.

La violencia también ha sido uno de los actores principales en esta pandemia y encierro, aumentó no solo contra las mujeres en un 81% sino también contra niños, niñas, adultos de la tercera edad y personas en situación de enfermedad, el confinamiento trajo más interacción entre individuos y corto redes de apoyo; familia, escuela trabajo.

Por otro lado tenemos a una sociedad cansada, irritada, molesta, exhausta de esta situación que engloba a todos los sectores, la cual parece no tener final, si bien el pasado 23 de diciembre llego la vacuna que parece la solución al problema, aún hay una gran variedad de temas en México que dificultan su aplicación a toda la población; el sistema de distribución, los planes gubernamentales, las medidas de acción, la mala información, la manipulación y la clara polarización de que si se debería o no permitir la aplicación, este es un tema que se encuentra en la opinión pública, un tema latente que sigue causando polémica y división.

Pese a ello, no todo está mal, los sucesos dados en este año nos han venido a mostrar que lo realmente importante es la vida, que sin ella no hay nada más, hemos aprendido a valorar lo que teníamos normalizado y no valorábamos, un abrazo, un beso, un saludo a la familia o las personas que queremos, nuestro trabajo, nuestra salud y la vida misma, ahora sabemos lo importante que es elegir a nuestras autoridades que son quienes dan respuesta a estas problemáticas en potencia, a cuidar y a cuidarnos, hoy más que nunca la salud pública es un tema de relevancia para todos.

Esperamos un mejor 2021, con más oportunidades y soluciones, más reflexivos, pero también conscientes de que si no tenemos las oportunidades las seguiremos buscando, no dejaremos de construir, de exigir a nuestras autoridades pero también de proponer y poner de nuestra parte todos los días hasta regresar a “la normalidad” que después de esto nada no volverá a ser igual.

Vienen tiempos mejores. No es deseo, es promesa.

¡Feliz, sano y vivo 2021!

Gabriela Amaro
Lic. En Ciencias Políticas y Administración Pública por la UAEMEX
Fundadora y Presidenta de ProEquidad A.C.
Emprendedora
Feminista
Conferencista

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